La Casa do Amarelindo dispone de la única piscina del Pelourinho con vista a la Bahía de Todos los Santos dando la ilusión de zambullirse directamente dentro del mar. De uso exclusivo para los huéspedes del hotel, tiene una orientación perfecta para baños de sol, permite relajarse o refrescarse a toda hora del día y después descansar en la terraza donde cómodas poltronas invitan a una siesta suave mientras se admira el panorama, hasta la puesta del sol, coloreando la bahía y sus islas.